Tarde de amigos

Navegar es una experiencia gratificante, tiene un punto de aventura, sobre todo en vela ligera, porque no tienes nada en el barco que te pueda ayudar, más allá de las velas. Y siendo gratificante salir a navegar, es más gratificante cuando puedes compartir con los amigos esta experiencia.

 

Hoy han venido a vernos unos amigos con los cuales hemos pasado el día y viendo que el viento esta tarde ha estado perfecto para salir a dar un paseo, hemos ido a buscar el Koralle a la ría, que aprovechando que estaba bajando la marea, nos ha permitido salir sin problemas, salvar el espigón y llegar hasta la playa del mosquito. Lo hemos pasado genial, sobre todo los niños que ha disfrutado del Koralle mucho. Aunque alguno se ha quejado de que el Koralle no es tan divertido como un catamarán (esta juventud solo aprecia la velocidad JAJAJA!!)

 

 

La orza nueva no encaja perfectamente en el cajón, lo que no es un problema para navegar, pero sí para recoger el barco. De todas formas nos está permitiendo salir que ya es suficiente, otra cosa que tengo que añadir a la lista para el invierno.

 

Le hemos pedido el carro de varada alguien que estaba sacando un Steal y con mucho gusto nos lo ha prestado, porque hoy el Koralle se va a quedar a dormir en el parking del mosquito.

Mañana si el tiempo lo permite, iremos al mosquito para llevarlo a la ría y recoger el Koralle hasta el año que viene.