Koralle familiar II

Hoy le ha tocado el turno a María, para ver cómo se comporta como proel y si puedo incluirla dentro de la lista de proeles del Koralle.

 

Hemos tenido suerte, el viento en la ría era perfecto para esos bordos de iniciación que queríamos dar.

 

Lo bonito de navegar en la ría es el baño de humildad que te das cuando te cruzas con barquitos un poco más grande que el Koralle JAJAJJAJAA!! Creo que a María le gustaría más ir en ese barco que te puedes estirar, que en el Koralle.

Sin más novedad, hemos echado el Koralle a tierra, después del bautizo de proel de María.

 

Koralle familiar

Hoy hemos ido toda la familia a dar unos bordos con el Koralle en la ría. Cuando nos hemos acercado al barco, lo hemos visto extrañamente inclinado, el resultado, rueda pinchadaaaaaa!!! Vaya desastre, menos mal que hemos preguntado a la gente de la escuela de vela y nos han prestado una rueda para que podamos echar el barco al agua.

Una vez que hemos cambiado la rueda, nos vamos a navegar un rato, mañana nos ocuparemos del pinchazo.

Las condiciones eran buenas, tanto el viento como la marea en la ría, nos han permitido dar unos bordos, con algunas rachas de viento, que nos han permitido ceñir bastante. Los proeles se han comportado muy bien, aunque uno de ellos, el mayor, se ha empeñado en pedir el timón, dice que se aburre de proel AJJAAJJAAA!!!

 

 

En la foto se ve cómo hemos coincidido con otros dos barcos, una Estel al fondo, barco que le encanta a Marcos y que está deseando probar y un Snipe que nos encanta a Pablo y a mí, porque nos acordamos del Burbujas que nos espera en el Atazar para navegar en otoño y primavera. El Koralle es muy bonito, pero no lo podemos comparar con la elegancia del Snipe.

 

El proel que quiere ser timonel

Vaya tripulación que tiene el Koralle, lo pasamos muy bien y podemos compartir estos momentos tan especiales.

 

Gracias Koralle!!!

Salida con poco viento

Hoy he salido con mi hermano en el Koralle. Llevaba tiempo detrás mía para que diéramos unos bordos y la verdad es que hoy no ha sido el mejor día. Hemos quedado a las 10:00 para desayunar, mi hermano no perdona el desayuno, es casi un ritual para él y siendo sinceros, me gusta mucho ese ritual con él.

Cuando hemos llegado a la ría, las condiciones eran bastante buenas, porque el viento soplaba del noroeste y unos 4 o 5 nudos, perfecto para el Koralle. Hemos arbolado el barco y lo hemos echado al agua. Le he pedido a mi hermano que se subiera primero, porque tenía molestias en la espalda y le ha costado jajajajaa!! Pero lo ha conseguido, he empujado el barco y he saltado dentro. El problema ha venido cuando al cazar el cabo de la orza de estribor, he notado como cedía totalmente ARRGGHHHHH!! se ha soltado el nudo que la hace girar para que salga. No llevábamos ni 20 metros y he tenido que dar la vuelta y echar el Koralle a la arena.

Hemos tenido que quitar el pasador de la orza, sacarla y volver a hacer el nudo, entre una cosa y otra hemos tardado un rato, pero lo hemos hecho relativamente rápido y vuelta al agua.

Una vez en el agua, he estado comentando con mi hermano, la forma en la que se navega en el Koralle y como no podía ser de otra forma, su atención era máxima, le encantan los barcos y es cierto que tenemos que salir más a navegar juntos, porque a él le encanta y porque a mí me gusta enseñarle, aunque tenga 44 años, sigue siendo mi hermano pequeño.

Hemos dado unos bordos en la ría, pero el viento ha ido bajando poco a poco, cosa normal el Punta Umbría, que suele bajar hasta que levanta el foreño del suroeste. Con el viento bajando, hemos tenido que volver, porque nunca en buena idea quedarse sin viento en la ría, pero menos si tienes que remar y tu proel tiene molestias en la espalda, lo que se traduce en que vas a tener que remar tú JAJAJAJJAA!!

 

Así que barco a tierra, endulzar, desarbolar y para casa. No ha sido un buen días para mi hermano en el Koralle, pero sí lo ha sido para mí, por poder compartir con él estos ratitos y prometo que vamos a intentar salir mucho más, porque es un buen proel.

 

Sustituimos la orza rota del Koralle

Ya está el Koralle en Punta Umbría, después de pasar todo el invierno recogido. Hoy tocaba cambiar la orza que se rompió el verano pasado, con una de las orza nuevas que hemos hecho durante el confinamiento.

Tiene buena pinta, después de todo el invierno guardado. La verdad es que es emocionante volver a verlo después de casi un año. Vamos a ver cómo se comporta este año este pequeño barquito que tantas alegrías nos ha dado.

Necesita algunos arreglos, que no creo que podamos hacer durante el verano, pero que los dejaremos apuntados para el invierno:

  • Reforzar la madera que soporta la proa.
  • Pensar un sistema de poleas para las orzas.
  • Repasar la borda.

La nueva orza de babor tiene muy buena pinta y se desliza perfectamente, todo lo contrario que la anterior, que no bajaba correctamente, lo que hacía que fuese un verdadero infierno sacarla.

 

Por último hemos arbolado el barco, para comprobar que todo estaba correcto y todo estaba perfectamente.

Nuevo juego de orzas para el Koralle

Aprovechando el confinamiento, me he entretenido en cortar y barnizar un juego de orzas para el Koralle. El verano pasado terminamos con una orza rota y ya van dos. El proceso de creación ha sido relativamente sencillo, sobre todo, porque disponía de las orzas originales, por lo que solo he tenido que hacerme con un tablero marino de Okume. Lo complicado ha sido encontrar uno de grosos 10mm, que es el que necesito, ya que el ancho de las cajas de orza del Koralle no permiten un grosor superior a los 13mm.

Una vez que he conseguido el tablero, lo he cortado con una sierra caladora y con una lijadora le he dado forma a los perfiles de las orzas.

La parte de lijar los bordes ha sido la más entretenida, por aquello de conseguir el mismo perfil de la orza original.

 

Por último, he barnizado las orzas con barniz marino. Le he dado 4 capas, lijando suavemente entre capa y capa, para conseguir que el barniz agarre. El resultado, sin ser profesional, ha quedado decente, sobre todo, para estas orzas que van encajonadas y que solo salen bajo el agua.

Ya veremos cómo se comportan estas orzas en el agua cuando las pongamos en el Koralle.

Koralle preparado para invernar

Aunque volvimos a Madrid el 2 de septiembre, hoy he vuelto a Huelva para preparar el Koralle para su invernación. Si una cosa buena tienen los barcos de vela ligera es que son fáciles de invernar, solo necesitas un sitio, a ser posible cubierto y como en el caso del Koralle, cuyo mástil se puede desmontar en dos piezas, todo cabe en la bañera del barco.

En la foto no se aprecia, pero dentro del barco está el mástil (dividido en dos piezas), la botavara, el timón, un cajón de plástico, de los que se utilizan para guardar la ropa en los trasteros, pues en este cajón hemos metido las vela dobladas perfectamente y toda la cabullería. Además como el carro de varada que compramos a principios de agosto se podía desmontar, también está dentro de la bañera del barco. En resumidas cuentas, el Koralle es una barco diseñado para que se pueda transportar fácilmente, lo que simplifica de manera notable el proceso de invernación.

Ahhh y como se puede ver en la foto, la orza sigue sin encajar en el cajón, pero como la tengo en la lista de cosas que arreglar en el invierno, estoy pensando si merece la pena hacer un juego de orzas de aluminio y otro de madera. Ya lo pensaré durante el invierno.

 

Koralle aquí te quedas en Huelva hasta el verano que viene.

 

Tarde de amigos

Navegar es una experiencia gratificante, tiene un punto de aventura, sobre todo en vela ligera, porque no tienes nada en el barco que te pueda ayudar, más allá de las velas. Y siendo gratificante salir a navegar, es más gratificante cuando puedes compartir con los amigos esta experiencia.

 

Continue reading

Orza nueva instalada

En tiempo record, hemos conseguido tener instala una nueva orza, después de que se nos rompiera la semana pasada. Cuando rompimos la orza, pensé que se nos acababa el verano con el Koralle ¿dónde íbamos a encontrar a alguien que nos hiciera una nueva? Pues como este está siendo el verano de la suerte para el Koralle, hemos encontrado una carpintería en la que trabajan el tablero marino, nos ha hecho una réplica, lo único es que nos dijeron que no la barnizaban.

Pero nos hemos encargado de darle nosotros las capas de barniz marino necesarias. No ha sido un trabajo perfecto, de hecho ha sido bastante imperfecto, pero queríamos hacerlo rápido para poder salir lo antes posible. Después de 4 días barnizando, nos hemos ido a probar que podíamos instalar la nueva orza.

Continue reading

Koralle, día triste

Hoy ha sido un día triste para mi Atlanta Koralle, hemos salido a navegar y hemos partido la orza de babor. Nos hemos llevado el susto de nuestra vida, porque estábamos navegando de través, con un viento de unos 15 nudos, el barco iba bien hasta que hemos entrado en la ría, nos hemos encontrado rachas de viento que ha forzado demasiado la orza de babor y hemos empezado a escuchar como “algo” se empezaba a romper. El barco es de 1974, yo pensé que se estaba rajando el casco y mi sobrino Pepe, que los obenques estaban levantado la madera, cuando nos hemos asomado por la borda de babor, hemos visto como la orza estaba horizontal, como si del ala de un avión se tratase.

Una vez hemos entrado en la ría, la hemos separado del barco en la area y este es el estado en el que ha quedado. Ahora toca buscar un carpintero y hacer un juego de orzas nuevo.

Salida tranquila

Salir a navegar no se sale cuando se quiere, sino cuando se puede, esto es bastante cierto, sobre todo si navegas con un barquito de vela ligera, sin la ayuda de un motor, sirviéndote únicamente del viento y de tu pericia. La ría de Punta Umbría es un sitio precioso para salir a navegar, pero con ciertas peculiaridades que lo hacen complicado. Por ejemplo, las mareas generan un enorme caudal de agua entrando o saliendo de la ría, que gracias al efecto embudo, en el canal de salida, provoca que dependiendo del estado de la marea, con viento flojo sea imposible o bien salir o bien entrar.

Continue reading

Carro de varada para el Koralle

Hoy ha sido uno de esos días que tienes suerte, esta mañana en el desayuno estaba comentando con Pablo, que tener que estar bajando y subiendo el barco del carro de remolque era una paliza, que lo suyo sería conseguir un carro de varada, tal como lo comento me dice “Papá ¿por qué no buscas en wallapop?” La verdad es que no soy mucho de comprar buscar cosas en wallapop, pero por echar un ojo no pedíamos nada. Me bajo la app, busco “carro de varada” y zascaaa!! alguien ha puesto un carro de varada de la marca PRACTIC, perfecto para un barco como el Koralle que tiene una eslora de 4’10metros, justo 2 horas antes y encima a unos cientos de metros de donde vivimos nosotros.

Continue reading

Primera salida del Koralle

Hoy hemos sacado el Koralle por primera vez en agosto, no nos hemos resistido y lo hemos preparado todo, empezando por inflar los flotadores, que como se ve en la foto, Pablo está dándole fuerte al inflador. Uno de los obenques estaba un poco flojo, pero a parte de esto, el barco estaba perfectamente. El barco ha aguantado perfectamente el invierno, las velas no tenían marca y el único problema es un hilo del stay de proa que está suelto y da un poco de guerra cuando izamos el foque.  Pues a la lista de arreglos para el próximo invierno.

 

Continue reading

Flotador para el mástil del Snipe

El Snipe es un barco con muchas cosas buenas, sobre todo porque al ser un barco en el que prima la técnica sobre la velocidad, es un barco pesado que aguanta perfectamente la escora. Pero entre las cosas malas es que al ser tan pesado, recuerda que son 172Kg de barco, cuando vuelca no es fácil de adrizar y más cuando tienes la suerte de volcar en chocolatera. Mi problema es que, aunque nosotros no llevamos el barco al límite, mi proel solo pesa 30kg, lo que complica mucho la operación de adrizar.

Además, hay que añadir que debido a las cámaras de aire del casco del Snipe, tiende a volcar completamente, por lo que debes cerciorarte de asegurar correctamente la orza, porque con una orzan tan pesada como la el snipe, si lo la atas perfectamente, terminará en el fondo del agua, con lo que te será imposible darle la vuelta y no tendrás más remedio que pedir ayuda (nunca olvides llevar un móvil o una radio).

En el siguiente post tenéis una explicación de por qué barcos como el Snipe tienen preferencia a volcar completamente, frente a barcos más modernos.

http://www.kayarchy.com/html/01equipment/012otherboats.htm Continue reading

Snipe, primera salida

El sábado pasado subimos al Atazar para intentar salir con el Burbujas, si el tiempo lo permitía, que la vela es lo que tiene, se sale cuando se puede, no cuando se quiere. Llegamos al medio día y lo primero fue preparar el barco, como era la primera vez que lo arbolamos entero, le dije a mi proel, que íbamos a dejar lo esencial, entre lo esencial no estaba el tangón, porque entre otras cosas, necesita unos arreglos.

Probamos a izar la mayor, tuvimos ciertos problemas para que deslizara la relinga por el mástil, la próxima vez tenemos que poner algo de jabón en la relinga para ver si se desliza mejor. El que la mayor cueste izarla es un problema en este Snipe, porque la driza de la mayor baja por dentro del mástil y sale en la parte baja para que fijemos el cable metálico al mástil mediante una pieza como esta.

 

 

Lo que significa que si la relinga de la vela no está bien y no desliza, no podemos atar la driza a una cornamusa, sino que debemos izarla completamente para que podamos fijar la driza.

Al poner las ruedas al carro de varada nos damos cuentas que están algo flojas de presión, lo que por un lado fue un engorro, porque  tuvimos que mover el barco por la tierra, pero nos ayudó a bajar el barco por la rampa, que en el caso del pantano de Atazar es algo inclinada.

Con todo preparado, menos las velas, bajamos el barco y lo metimos en el agua, aproado al viento, que en ese momento entraba del agua dirección a tierra. El problema fue, que el viento se fue levantando poco a poco y nos costó bastante controlar el barco en el pontón, sobre todo porque un proel de 9 años no tiene demasiada fuerza para controlar un barco de 172Kg. Por suerte, en el pantalán estaba un caballero que amablemente nos ayudó en la maniobra de salida. Se subió el proel, subimos la orza, que si no has navegado en un Snipe, no te haces una idea de lo que significa la orza de este barco. Con el timón en una mano y la escota de la mayor en la otra, el proel encargado de las escotas del foque, solo necesitamos un pequeño empujón desde el pantalán y salimos fácilmente.

Navegar en un pantano es muy diferente a hacerlo en el mar, no solo por las olas, que en el pantano son muy pequeñas, sino por el viento, que en el mar no suele rolar, mientras que en un pantano, por culpa de las montañas que lo rodean, el viente cambia no solo de dirección, sino también en intensidad. Lo que nos obliga a estar continuamente mirando las lanitas y la superficie del agua, para averiguar por dónde vendrá la siguiente racha.

Estuvimos dando algunos bordos, el barco se comportó estupendamente y el proel se comportó a la altura, tenía que hacerse con un barco que escora bastante y en el que se suele navegar haciendo banda, pero como era la primera vez, no forzamos tanto, como digo estuvimos haciendo algunos bordos muy divertidos, aunque también hubo momentos de calma chicha, en el que las lanitas  estaban pegadas a los obenques, vamos que nos temimos lo peor, tener que remar hasta el pantalán.

Pero el viento, tal como se va viene y se volvió a levantar, en uno de las viradas que estábamos haciendo, el proel se tropezó con la caja de la orza justo cuando arrancamos la virada, lo que provocó que se fuera por la borda, pero con la agilidad de un gato consiguió agarrarse por fuera, solo tuve que estabilizar el barco soltando mayor y agarrarlo por el chaleco salvavidas para meterlo de vuelta en el barco.

Estuvimos un par de horas navegando, lo que nos permitió probar el Burbujas. Volvimos a la rampa y a desarbolar el barco.

 

Aquí mi proel, con el que espero navegar mucho con el Burbujas y seguramente, algún días pase a timonel y yo me encargue de la proa.

El Burbujas

La semana pasada subí a ver el Burbujas, como comenté en el post anterior, el Burbuja es el barco que un familiar me ha cedido porque después de 30 años navegando y regateando con él, no lo puede coger más y los barcos son para navegar, no para estar en tierra. Como digo, este familiar ha estado disfrutando de lo lindo con este precioso Snipe, con el que ha tenido el placer de regatear en distintos pantanos de Madrid, en el cantábrico y Andalucía. Ahora me toca coger el relevo y aprovechar los años que le queden al barco para disfrutarlo con mi proel, mi hijo Pablo.

 

El barco está en muy buenas condiciones, se notan los cuidados que ha tenido durante estos años. Cosas que hay que hacer, lo primero es buscar la forma de solucionar las bolsas de agua en la funda, estoy pensando en poner varios soportes que eleven la funda para evitar que se formen bolsas de agua.

 

Continue reading